Información de los libros de
Louis Cattiaux







 
Belleza

01/48. Incapaces de alcanzar lo que les supera, intentan rebajarlo todo hasta ellos. Al no poder soportar la belle­za , se esfuerzan en manchar todo lo que les rodea. Impotentes para asir la verdad, intentan deformar todo lo que ven y oyen mal.

36/06. Observemos hasta qué punto la gente de esta nación se ha mostrado ciega y sorda en lo que concierne a la belleza y la verdad del Libro revelado. Observemos hasta qué punto ha permanecido estúpida y muda ante la evidencia de la luz mani­festada.

03/08. ¿Cómo captaremos el misterio de las cosas ocultas si no entendemos la evi­den­cia de las que nos ciegan? El astro externo se une al sol interno para engendrar la única claridad. "¡Oh belleza secreta!"

10/38'. El defecto aparente de los seres y de las cosas engaña a muchos hombres inteligentes, y la belleza secreta del mundo sólo se manifiesta a los Sabios y a los santos.

11/52. La luz de nuestros corazones grita hacia Dios a través de las tinieblas del cuerpo que la aprisionan, y el Padre libera a la extraviada, y el Hijo aparece en el esplendor de la unión. Hay una gran belleza y una gran virtud en la obra del Señor, por eso él trabaja siempre sobre ella y no la recha­za.

36/12. ¡Oh, pusilánimes de todas las nacio­nes!, aprended de vuestro corazón a conocer la belleza y la verdad de Dios allí donde aparece y no sólo donde se os dice que está.

18/11. Los poetas y los artistas cantan la belleza perdida, pero muy pocos saben que lloran a su Señor renegado. "El mal no ES, pero permanece como la envoltura de lo que ES."

22/31. El artista, el creyente, el santo, el Sabio, es el que se ele­va hasta la be­lleza iluminativa de la creación libe­rada de su ganga de muerte.

26/27'. Ninguna imagen podría darnos una idea de la belleza viva del Único Esplen­dor celeste.

26/30'. Los que se han vuelto insensibles a la belleza de la creación de Dios, ya no pueden ser sensibles a la belleza directa de Dios.

29/49'. Todo lo que es bello y bueno aquí abajo no es más que el reflejo de la belleza y de la suculencia de la pura sustancia de la vida, y todo lo que es feo y malo no es más que una imagen de la fealdad y del veneno de la mugre tenebro­sa de la muerte.

35/73. El buen gusto y la belleza no son más caros que la vulgaridad y la fealdad. En cuanto a la verdad de Dios, es gratui­ta para todos. Si la belleza del mundo se nos escapa, ¿cómo se nos volverá perceptible alguna vez la belleza de aquel que lo ha hecho?

31/11. Rechacemos las cosas feas y compli­cadas, y consagremos todo nuestro ocio a la búsqueda de la única belleza .

33/27'. El agua de vida fluirá de su centro secreto y la belleza de la creación señorial se mirará en la inmortalidad reencontrada.